Elegir cómo registrar tu empresa es una de las primeras decisiones, y de las más importantes. No hay una opción "mejor" universal: depende de tu caso. Aquí va una guía rápida de las estructuras más comunes.
LLC — para emprendedores y pequeños negocios
La LLC (Limited Liability Company) es la opción más común para arrancar. Ofrece responsabilidad limitada —protege tu patrimonio personal— con una estructura flexible y sencilla de administrar.
C-Corp — para startups que buscan inversión
La C-Corp es una estructura corporativa con acciones. Es ideal si planeas levantar capital o sumar inversionistas a tu proyecto.
S-Corp — para optimización fiscal
La S-Corp no es un tipo de empresa en sí, sino una elección fiscal que permite tributación de paso (pass-through), con requisitos específicos de elegibilidad. Te orientamos si tu caso califica.
501(c)(3) — para organizaciones sin fines de lucro
La 501(c)(3) es una entidad sin fines de lucro con exención de impuestos federales. Es la misma estructura que usamos para nuestra propia Fundación L&M Inc.
Entonces, ¿cuál elijo?
La respuesta corta: depende de qué quieres lograr. La mayoría de los negocios pequeños empiezan con una LLC. Si buscas inversión, mira hacia una C-Corp. Y si tu proyecto es social, la 501(c)(3) es el camino.
Lo importante es no elegir a ciegas. En nuestro servicio de constitución de empresas te orientamos sobre cuál conviene según tu caso, sin venderte de más. Y si te preguntas qué es el EIN, lo explicamos aquí.